Sequedad vaginal: hormonas y hábitos

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Sequedad vaginal

La sequedad vaginal no sólo tiene que ver con un desajuste en la producción de tus hormonas, tiene que ver con tus hábitos de vida.

Cuando hablamos de sequedad vaginal tenemos que hacer una mención especial a las hormonas, pero decir que ellas son las únicas responsables de que nuestros genitales se sequen no es preciso. Los hábitos de vida que llevamos a diario, son la base para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, por lo tanto, tener malos hábitos puede alterar la producción y concentración de las hormonas en nuestro cuerpo.

La sequedad vaginal se suele asociar a ciertas etapas de la vida de la mujer, cómo puede ser la menopausia, perimenopausia, el posparto o la lactancia, en estos casos la sequedad aparece debido a la disminución de la producción de estrógenos por parte de los ovarios.

Pero debes saber que la sequedad vaginal no sólo es cosa de la menopausia, si no que puede aparecer a cualquier edad y en cualquier momento vital.

Repaso de anatomía

Nuestro genital externo es la VULVA, que comprende El Monte de Venus, los labios externos e internos, el clítoris, la uretra y la entrada de la vagina.

La VAGINA es parte de nuestros órganos genitales internos. Es un canal muscular que comunica al útero con el exterior, cuyas principales funciones son la cópula, el parto y la canalización de la menstruación y el moco cervical desde el útero hasta el exterior.

Diferencias entre hidratación y lubricación vaginal:

La vagina tiene varias capas, entre las que se encuentra la capa mucosa, que es la podemos tocar al introducir los dedos en la vagina. Esta capa debe estar húmeda, hidratada y permeable. Pero además, en la capa mucosa conviven una serie de microorganismos llamados microbiota, que se encargan de equilibrar el PH vaginal y mantener la salud vaginal.

  • La hidratación se refiere al flujo vaginal y moco cervical que tenemos habitualmente en nuestra zona genital y que varía según el ciclo menstrual.
  • La lubricación es parte de la respuesta sexual. Cuando nos excitamos aumenta la cantidad de sangre en nuestros genitales, provocando la erección del clítoris, el estrechamiento del tercio distal de la vagina y aparece también la lubricación. Este aumento de humedad en la zona genital se debe en gran parte al filtrado de plasma sanguíneo a través de las paredes de la vagina, pero también a la función de las glándulas parauretrales y a las glándulas vestibulares mayores.

Tanto la lubricación cómo la hidratación de la vagina dependen del equilibrio y buen funcionamiento hormonal.

Sequedad vaginal

Cuando hablamos de sequedad vaginal, nos referimos a la falta de hidratación de la mucosa de la vagina. Pero también a la dificultad de lubricar durante las relaciones sexuales.

Cuando nos referimos a la dificultad para lubricar estaríamos hablando de un trastorno en la excitación, es decir, puede existir únicamente la dificultad para lubricar. Aunque en muchos casos suele venir acompañada de falta de humedad en la zona genital.

Síntomas

  • Dispareunia: es el dolor recurrente durante las relaciones sexuales con penetración, y es uno de los principales síntomas de la sequedad vaginal. La dispareunia relacionada con la sequedad vaginal suele ser superficial, sobretodo en la entrada y primer tercio de la vagina. Sin embargo también puede ser una dispareunia vaginal, es decir, dolor y molestias a lo largo de todo el canal vaginal.
  • Escozor
  • Irritación
  • Picor
  • Sensación de tirantez

Muchas veces los síntomas de la sequedad vaginal se confunden con vaginosis bacterianas, infecciones por hongos o cistitis. El mal diagnóstico de esta disfunción tiende a agravar el problema. Los tratamientos para este tipo de infecciones suelen afectar a la mucosa de vagina y la microbiota que en ella vive, por lo que los síntomas tienden a empeorar tras los tratamientos.

Por este motivo es muy importante realizar un diagnóstico acertado de la sequedad vaginal, valorando los niveles de las hormonas y los hábitos de vida. Sólo de esta forma podremos encontrar un tratamiento adecuado para mejorar esta disfunción.

Sequedad vaginal: hormonas y hábitos

Hormonas

Estrógenos

Los estrógenos son los principales encargados de mantener el trofismo vaginal. Esto quiere decir que de ellos depende:

  • La nutrición
  • Hidratación
  • Regeneración
  • Calidad
  • Y la flexibilidad del tejido vaginal.

Pero además, los estrógenos intervienen en la respuesta sexual durante la excitación, generando el aumento del flujo sanguíneo en la zona genital y la lubricación.

Una variación en los niveles de estrógenos puede generar una alteración a nivel de la hidratación y lubricación vaginal. Esto es lo que ocurre durante la menopausia, el posparto, la lactancia o con el uso de algunos anticonceptivos.

Pero los estrógenos y demás hormonas sexuales femeninas, no sólo varían durante procesos fisiológicos como el ciclo menstrual, la menopausia, lactancia, posparto o el uso de ciertos medicamentos. También existen otros factores que pueden alterar los niveles de las hormonas sexuales femeninas.

El estrés y el cortisol

El estrés aumenta la producción de cortisol en la sangre. Esta hormona es segregada por el cuerpo ante situaciones de peligro, con el fin de preparar al cuerpo para la huida y garantizar la supervivencia.

El mundo en el que vivimos actualmente es un mundo estresante. Las prisas, la inmediatez, las presiones sociales y económicas, la falta de descanso, los malos hábitos o la contaminación, hacen que nuestro cuerpo este sometido a un constante y elevado nivel de estrés, por lo que los niveles de cortisol aumentan, alterando así la producción de las hormonas sexuales: estrógenos, progesteronas y testosterona.

Si la producción de las hormonas sexuales no es óptima puede ocasionar síntomas físicos como:

  • Sequedad o atrofia vaginal
  • Fatiga
  • Aumento de peso
  • Cefaleas
  • Trastornos en el ciclo menstrual

Pero los síntomas no son sólo físicos también puede causar:

  • Cambios de humor
  • Depresión
  • Irritabilidad
  • Bajo deseo sexual.

Cómo puedes ver, estar sometidas a altos niveles de estrés puede provocar en nuestro cuerpo una serie de alteraciones hormonales que acabarán afectando a nuestra salud y nuestra sexualidad.

Hábitos

Durante el día hacemos infinidad de cosas, muchas de ellas pueden estar afectando la salud de la mucosa vaginal.

Empecemos por la higiene

Para todas es importante la higiene, pero cuando se trata de nuestra vulva/vagina, parece que la higiene muchas veces pasa a ser una obsesión. Nos han enseñado que nuestro genitales no deben oler, no deben manchar, básicamente no deben dejar rastro de su existencia.

Aquí una lista de productos de higiene que pueden estar alterando o secando tu mucosa vaginal:

  • Jabones o geles de ducha: debes saber que los genitales no hace falta lavarlos con jabón. Para una higiene óptima sólo es necesario abundante agua. En caso de utilizar jabón por alguna circunstancia en particular debe ser un jabón de PH neutro.
  • Duchas vaginales: este tipo de productos esta en desuso, dañan y arrasan con la microbiota, por lo que alteran el PH vaginal haciéndote más susceptible a infecciones.
  • Tampones: estos productos además de contener el flujo menstrual, también tienden a absorber toda la humedad de nuestros genitales.
  • Compresas sintéticas y perfumadas
  • Salvaslips
  • Papel higiénico de colores o perfumados
  • Toallitas húmedas perfumadas
  • Desodorantes o perfumes vaginales
  • Los detergentes y suavizantes con los que lavas tu ropa íntima

El uso de todos estos productos puede alterar el PH de tu vagina, irritar la piel y la mucosa. En ciertos casos incluso tienden a aumentar el flujo y el olor, mientras que en otros pueden afectar la mucosa y causar sequedad vaginal. Intenta reducir su uso y valorar si notas algún cambio.

Anticonceptivos y demás medicamentos

La lista de medicamentos que pueden ocasionar sequedad vaginal es bastante larga, por eso te recomiendo que si estas tomando algún tratamiento médico actualmente revises el prospecto y leas los efectos secundarios. Quizás ahí esta la respuesta a la sequedad vaginal.

Aquí te dejo una pequeñísima lista de algunos de los medicamentos que tienden a ocasionar sequedad vaginal:

  • Píldora anticonceptiva
  • Antidepresivos tricíclicos
  • Algunos antihipertensivos
  • Antihistamínicos
  • Algunos fármacos para el resfriado

Otros hábitos

Es importante que sepas que todo lo que entra y está en contacto con nuestro cuerpo puede afectar tanto de forma positiva como negativa a nuestras mucosas y a todo el organismo. Por eso la alimentación y la hidratación es muy importante, siendo la base para mantener un buena salud en general.

La actividad física es igual de importante que la alimentación y la hidratación. Para tener una buena salud y un óptimo funcionamiento de nuestro cuerpo es de vital importancia que hagamos ejercicio.

Ten en cuenta que la alimentación, la hidratación y el ejercicio son buenos hábitos para cuidar de tus hormonas y evitar la sequedad vaginal.

La salud de tu suelo pélvico también tiene mucho que ver en todo esto. Si tienes un suelo pélvico hipertónico o hipotónico, también se puede alterar la hidratación y lubricación vaginal. Una revisión con tu fisio de suelo pélvico puede ayudarte a buscar una solución a la sequedad vaginal.

Recomendaciones

  • Acude a un especialista. Visita a tu médico o ginecólogo de referencia ante síntomas de sequedad vaginal persistentes.
  • Conoce tu cuerpo. Reconoce las fases de tu ciclo menstrual (en caso de que no estes en menopausia o perimenopausia) a través de tu flujo vaginal. Esto te dará pistas de su comportamiento a lo largo del ciclo y sólo conociendo cómo varía de una fase a otra, podrás identificar si alguna alteración real en la hidratación y lubricación vaginal.
  • Reduce el estrés. Para conseguirlo tienes muchas opciones; baja el ritmo, practica un deporte con regularidad, practica meditación o mindfulness, date una ducha relajante, realiza una actividad que te relaje como pintar, leer, escuchar música… en fin haz lo que te haga sentir mejor.
  • Evita los productos de higiene que puedan ser irritantes. Lava tus genitales sólo con agua o en su defecto con jabones de PH neutros. No te excedas en el lavado, una vez al día es suficiente. Cambia el tampón, compresas y salvaslips por opciones menos irritantes y contaminantes: usa la copa menstrual, compresas y salvaslips de tela.
  • Revisa los medicamentos que tomas de forma habitual y habla con tu médico en caso de que creas que te pueden estar afectando en este sentido, así podrán buscar alguna otra alternativa.
  • Mantén una alimentación balanceada y equilibrada e hidrata bien tu cuerpo.
  • La salud de tu suelo pélvico es muy importante para que todo funcione correctamente, así que intenta mantenerlo en forma, realiza ejercicios de Kegel, hazte un masaje perineal de vez en cuando, mantén tu suelo pélvico elástico y si lo crees necesario, visita a un fisioterapeuta especializado.
  • Usa hidratantes vaginales, hay infinidad en el mercado. Los hidratantes suelen ser cremas o geles que se usan a diario para mantener y favorecer la hidratación vaginal. Te recomiendo que consultes con tu médico, farmacéutico, matrona o fisio del suelo pélvico para que te puedan recomendar el que más se adapte a tu caso en particular.
  • Durante las relaciones sexuales, respeta los tiempos de excitación, alarga los mal llamados “preliminares”, mantén una comunicación fluida con tu pareja y usa un lubricante, preferiblemente a base de agua.

Así que ya sabes, la sequedad vaginal no sólo tiene que ver con las hormonas, si no con tu hábitos de vida. Cuida tus hábitos y cuidarás tus hormonas.

Sé que después de todo esto quizás te queda la duda de qué ocurre con respecto a la dificultad para lubricar durante las relaciones sexuales. Cómo te decía al principio, es un trastorno de la excitación y se merece un post completo aparte, así que atenta, que en breve sabrás más del tema.

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