Parto y movimiento

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Estás embarazada y ya visualizas tu sala de parto. Sabes por las películas, series y demás medios cómo va a ser el proceso. Tumbada en una cama, con el médico entre las piernas ayudándote a dar a luz. Pero, ¿y si te digo que tienes más opciones? ¿que esa postura que visualizas no tiene porque ser la única? El parto es movimiento y el movimiento facilita el parto.

Un poco de historia

Desde la antigüedad y hasta mediados del siglo XVII las mujeres eran animadas a moverse durante todo el proceso del parto y a elegir la postura que les resultara más confortable. Los dibujos, esculturas, manuscritos o pinturas muestran como las mujeres daban a luz en diversas posturas. Se pueden ver partos de pie, de rodillas, en cuclillas, arrodilladas, a cuatro patas; casi todas en posturas verticales.

No es hasta el siglo XVII cuando Francois Mauriceau, obstetra francés, decidió que la posición decúbito supino era la postura más confortable para la mujer, Pero sobretodo era la más cómoda para quien atendía el parto. De esta forma el parto pasó de ser movimiento y libertad a ser una práctica estática e inmóvil.

A partir de ese momento, tumbar a la mujer boca arriba durante el proceso de parto, se extendió rápidamente por Europa y Estados Unidos. Así, la postura en supino o litotomía, se convirtió en la más utilizada durante el parto.

Prepárate para poder decidir

El parto se inicia con la dilatación y termina con el nacimiento del bebé. Durante todo ese proceso la madre debe tener libertad de movimiento y de decisión para escoger las posturas en la que se encuentre más a gusto en cada momento. Esta toma de decisión debería incluir también la fase del expulsivo, aunque de momento esto no es posible en muchos hospitales.

A pesar de que la postura en litotomía no es la mejor para dar a luz, sigue siendo la más utilizada. Por lo que mi recomendación es que hagas una preparación al parto que te llene de conocimiento y tengas la confianza de pedir lo que realmente quieres durante todo el proceso. Quizás acabes dando a luz en esta postura, pero me gustaría que por lo menos antes de llegar allí puedas moverte con la mayor libertad, y que tengas herramientas para afrontar tanto el dolor como cada fase del parto.


Para afrontar el dolor durante todo el proceso del parto

El dolor durante el parto , tiene una razón de ser. Genera una serie de reacciones fisiológicas que son importantes para poder dar a luz.

No existen técnicas más allá de las anestesias para tener un parto sin dolor. Pero sí existen técnicas para mitigar el dolor y hacer frente a esas sensaciones. Comparto algunas que puedes hacer por tu cuenta y con la ayuda de tu acompañante o pareja.

Muévete. El movimiento en el parto es fundamental

Tener libertad de movimiento durante el proceso de parto, te ayudará a manejar el dolor, a sentirte más segura y con más control durante todo el proceso.

Cambia de posición y busca la que te resulte más cómoda en cada momento. Escucha a tu cuerpo y haz lo que te pida. Esto reducirá el dolor y la necesidad de analgesia epidural.

Debes trabajar los cambios posturales en las clases de preparación al parto, para que cuando estés en la sala puedas poner en práctica las posturas que has aprendido.

Usa técnicas de relajación

Las técnicas de relajación pueden ayudarte a disminuir la ansiedad y el estrés aportándote tranquilidad y disminuyendo la tensión muscular. Concentrarte en tu respiración puede hacer que disminuya tu percepción del dolor.

La respiración debe ser profunda y tranquila, así llegará más oxigeno al feto. Es común que la respiración se acelere durante el parto, debido al dolor, la ansiedad y el miedo. Por eso, antes de que llegue el gran día, debes practicar diferentes técnicas de respiración para que puedas aplicarlas durante todo el proceso.

El papel del acompañante

postura-acompañante
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Estar acompañada durante el parto te ayudará a reducir el estrés, el miedo e incluso el dolor. Por eso es importante que tu acompañante o tu pareja asista a las clases de preparación al parto. De esta forma tendrá información suficiente para ayudarte con los cambios de postura, la respiración, los pujos y demás medidas para reducir las molestias durante el parto.

Masajes

El masaje durante el proceso de parto produce sensación de bienestar, comprensión, apoyo y consuelo. Te ayudará a relajarte y a aliviar el dolor de las contracciones.


Parto en movimiento

Sólo quiero que sepas que la postura en decúbito supino o litotomía no es tu única opción y que conozcas algunas posturas alternativas, con sus ventajas y desventajas.

Litotomía o tumbada boca arriba

Como hemos hablado es la postura que más se utiliza a nivel hospitalario y no es la más adecuada para el parto.

En esta postura el médico o matrona, puede acceder fácilmente al periné, realizar los tactos vaginales y controlar la frecuencia cardíaca fetal.

Pero es una postura que limita el movimiento de la pelvis de la madre y supone un mayor riesgo de desgarros, espisiotomías y partos instrumentales.

Decúbito lateral o tumbada de lado

En esta posición las contracciones son más largas y efectivas, disminuye el dolor de espalda, favorece el movimiento de la pelvis y el sacro, y es una de las posturas con menos riesgo de desgarros y episiotomías.

Por otro lado, acceder a la zona perineal es un poco más complicado. Se necesita de la ayuda de una segunda persona o de un pernera de la mesa de partos, para sujetar la pierna que queda por encima. También puede dificultar en algunos casos la monitorización de la frecuencia cardíaca fetal.

Cuadrupedia

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En esta posición se disminuye el dolor de espalda, permite un movimiento libre de la pelvis y tiene menos incidencia de desgarros perineales.

Pero no es un posición fácil de mantener durante mucho tiempo. Aunque puede modificarse apoyando el tronco sobre una pelota, la cama o sobre el acompañante. El acceso para quien asiste el parto es complicado, sobretodo si las rodillas no están muy separadas.

De pie

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De pie, con las rodillas semi flexionadas y las manos apoyadas sobre una pared o el acompañante. Es una postura que facilita el descenso del feto, gracias a la gravedad, que permite que se encaje la cabeza con mayor facilidad. Las contracciones son intensas y efectivas, y la pelvis es libre para moverse en todos los sentidos.

Aunque aumenta el riesgo de desgarros y para la persona que asiste el parto es una postura incómoda y poco accesible.

Cuclillas

Esta postura favorece el descenso del feto gracias a la gravedad y al empuje de la parte superior del tronco sobre el el fondo uterino, con una buena sensación de los pujos y del periné.

Pero es una postura difícil de mantener durante mucho tiempo y aumenta el riesgo de desgarros si el expulsivo es muy rápido.


No te obsesiones

Es normal que según va avanzando el embarazo y vas adquiriendo más conocimientos, te vayas creando esa imagen de tu parto ideal. Ahora que ya conoces todas estas posturas y técnicas, quizás ya estes trazando un plan para ese día. Una secuencia de movimientos, posturas y técnicas. Pero recuerda que eso es sólo una imagen ideal de lo que esperas, y hasta que no llegue el momento, no podrás saber realmente lo que tu cuerpo va a pedirte.

Aprende durante el embarazo a escuchar tu cuerpo activamente. Haz los movimientos y ejercicios que te pide, y así, cuando llegue ese gran día, serás capaz de seguir esas señales que te va dando tu cuerpo. Confía en ti y en tu intuición, en quien te acompaña y en los profesionales que te asisten en ese momento. Seguro que todo saldrá bien.

Espero que estos consejos te sean útiles y que tengas un parto humanizado, respetuoso e inolvidable.

Y como siempre, si quieres comentarme algo, te surge alguna duda, o simplemente quieres contarme tu experiencia, escribe a d.tavares@sueloconsciente.com